La leishmaniasis o leishmaniosis es una enfermedad de los perros y otros animales que también puede afectar a las personas. Cuando la enfermedad se desarrolla en personas se la suele llamar leishmaniasis. En cambio, en los perros se la conoce más como leishmaniosis canina.

La leishmaniosis canina (leishmaniasis en perros) es, hoy por hoy, una enfermedad incurable y con alta afectación en casi todo el territorio español, sobretodo en la zona centro y el área mediterránea. Por eso es imperativo combatirla con todos los instrumentos a nuestro alcance. Cuantas más medidas se adopten para proteger a los perros, reduciendo el riesgo de infección y frenando el desarrollo de la leishmaniosis, más se reducirá el contagio y la propagación. Esas medidas pueden incluir, en función de las recomendaciones del veterinario, el uso de antiparasitarios externos específicos y la vacuna contra la leishmania.

La leishmaniosis o leishmaniasis es, de todas las enfermedades de los perros, una de las más graves. Por ello, los propietarios deben tomar conciencia de la importancia del problema y actuar para solucionarlo, siempre con la ayuda del veterinario. El profesional veterinario juega un papel fundamental en el diagnóstico y tratamiento de la leishmaniosis canina, pero sobre todo en su prevención: en la clínica veterinaria disponen de medidas preventivas como pipetas, collares o la vacuna de la leishmania, así como de los conocimientos y experiencia necesarios para recomendar el plan de prevención más adecuado para cada perro.

La leishmaniosis canina no es un juego y ganarle la batalla depende de nosotros.